La toxicidad del nitrógeno depende del pH

Uno de los problemas principales de los piscicultores es la acumulación de compuestos nitrogenados, específicamente amonio-amoniaco y nitrito.

En términos generales, el amonio-amoniaco es la primera forma en la cual podemos encontrar el nitrógeno en el agua después de la descomposición de los residuos orgánicos (alimentos, heces, peces muertos, etc.). Se habla de amonio-amoniaco porque estos dos compuestos están en estricto equilibrio químico entre ellos: el amonio resulta ser la forma dissociada del amoniaco en el agua. De hecho, el nitrógeno en forma de amoniaco no es tan estable en el agua y la mayor parte se transforma en amonio. Este suele ser más del 95% del total en condiciones típicas de la acuicultura.

Ambas formas son tóxicas para los peces, pero el amoniaco lo es mucho más. La mejor manera de evitar la intoxicación de los peces es utilizar un protocolo de manejo de la calidad del agua y, por ende, evitar la acumulación de este compuesto. Es bastante difícil en cultivos intensivos, por lo que suele ocurrir que se midan valores un poco elevados de amonio-amoniaco. Lo importante es entender que la parte de amoniaco, mucho más tóxica, aumenta en porcentaje cuando el pH es alto.

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