Importancia del proyecto piloto en acuicultura

Las inversiones exitosas en acuicultura deben planificarse de manera detallada y calculada. La herramienta más idónea para cumplir con esta tarea es el diseño de un proyecto piloto que sirva como ejemplo modular para la inversión completa. El proyecto piloto es una etapa esencial para cualquier empresa acuícola que busque reducir el riesgo de fracaso.

Existen dos categorías de “nuevos acuicultores”:

  1. Los pequeños productores que desean un proyecto de escala comercial como negocio, no simplemente como una profesión personal.
  2. Los grandes inversionistas, quienes suelen tener poco conocimiento sobre acuicultura pero se sienten atraídos por los datos económicos positivos de la industria.

Ambas categorías pueden enfrentarse a un error muy peligroso desde el punto de vista económico y tecnológico.

Los pequeños a menudo quieren incursionar en el sector acuícola con uno o dos estanques de pocos metros cúbicos para cultivar apenas mil o dos mil peces, y “ver cómo funciona”.

Si bien esta forma de comenzar no expone a los dueños a grandes pérdidas, debido al capital mínimo necesario para esta producción, el verdadero riesgo radica en que la experiencia, ya sea positiva o negativa, puede ser profundamente engañosa. Comenzar con un proyecto de dos tanques pequeños cuando se tiene en mente una granja a escala comercial es un grave error de incoherencia. Cualquier resultado empírico obtenido de la cría de mil peces nunca será un dato válido para hacer proyecciones útiles con respecto a una producción de varias toneladas mensuales a escala comercial. Son sistemas productivos completamente diferentes, tanto a nivel técnico como tecnológico, así como en términos de flujo de caja, optimización de inversiones en infraestructuras, costos operativos y de personal.

Un proyecto piloto útil debe tener un tamaño calculado adecuado y representar una “unidad productiva” compatible con la del proyecto final. Por ejemplo, si se supone que la granja completa producirá 300 toneladas anuales de tilapia roja utilizando 18 tanques, cosechando tres tanques cada mes, un proyecto piloto adecuado sería probablemente una línea productiva de apenas 6 tanques, cuya producción sea exactamente de 1/3 del total y con la misma frecuencia, es decir, mensual. Si este piloto funciona, el proyecto final tres veces más grande podrá ser analizado previamente utilizando los datos tecnológicos, económicos y financieros del piloto, ya que este sería simplemente un módulo repetido tres veces en el proyecto final.

El error de algunos grandes inversionistas, por otro lado, es creer que las producciones zootécnicas son iguales a las de industrias con maquinarias, como fábricas. Toda producción zootécnica tiene numerosas variables e imprevistos que dependen mucho de la tipología de la infraestructura, del entorno ambiental y climático, y del personal empleado. Es fundamental realizar un proyecto piloto para ajustar el protocolo estándar general a las condiciones específicas de la empresa, para luego poder perfeccionar las operaciones y luego invertir para completar toda la obra con todos los detalles adecuados.

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